Reciban un fraternal saludo y que Dios los colme de bendiciones. Escribo desde El Salvador –a donde me han enviado– para agradecerles todo el bien que hacen por la sociedad y por la Iglesia a través de Esquila. Aunque soy religioso franciscano, no dejo de admirar su carisma misionero, que, con amor y entrega, anuncia el Reino de Dios. A través de ese carisma nos actualizan y recuerdan a cada instante nuestro llamado bautismal. Animo a los jóvenes a optar libre y decididamente a colaborar en la extensión del Reino: ¡no tengan miedo; arriésguense, hoy se necesitan jóvenes valientes que ayuden a cambiar el mundo y a darle un nuevo rostro de paz y justicia! Qué tal, padre Víctor, lo saludo codialmente para felicitarlo por su nuevo nombramiento como director de Esquila, una revista de mucha utilidad para todos, sobre todo para nuestra formación como misioneros. Sólo me queda animarlo para que siga su trabajo con entusiasmo. Una cosa más: sugiero un cambio a la presentación de la revista, ya que resulta poco llamativa, como «para gente grande», un poco fría. Los jóvenes queremos ver algo novedoso, que nos atraiga… Ojalá no malinterprete mi opinión, pero creo es de gran importancia. Que tal, estimado Gabriel, espero que el diseño y contenido de Esquila, a partir de 2008, llene tus espectativas. Tu opinión es muy importante para nosotros. Los saludo desde Huatusco, Veracruz. Hace tiempo envié una foto del terreno donde se construiría un centro de catequesis. ¡Gracias por su apoyo al haberla publicado y por sus oraciones! Con gran alegría les comunicamos que mi familia y yo nos hemos dado a la tarea de construir un templo en ese mismo lugar. La parte de abajo es el centro de catequesis y la de arriba será el templo. Los felicito por la gran obra evangelizadora que tienen en sus manos. Que el Espíritu Santo los guíe y fortalezca sus pasos. Les mando toda mi admiración, respeto y oración. Estimado director: Lo felicito por sus excelentes documentales de la revista. Leí con tristeza la situación que viven en Eritrea, en especial, lamento lo sucedido al patriarca ortodoxo Abuna Antonio. Personalmente creo que no se debería encarcelar a los seres humanos por su religión, su fe o sus creencias. Se deberían respetar los tratados internacionales y otorgarles garantías a los extranjeros que radican en ese país. Considero que otros líderes del mundo deberían motivar a quien dirige este país a permanecer abierto al diálogo. Quiero felicitarlos por la contraportada del mes de diciembre, donde publicaron fotos y destinos de los combonianos mexicanos que salieron a Misiones… ¡Felicidades! Que san Daniel Comboni interceda por ustedes con abundantes gracias. Un abrazo. Estimados misioneros: Quiero compartir con ustedes una alegría muy grande. Al visitar Egipto, caminaba por la avenida principal de Aswán y le comentaba a una amiga: «No hemos visto ninguna iglesia católica». De repente vimos un templo, al entrar, no daba crédito a lo que mis ojos veían: ¡La imagen de Daniel Comboni! Le dije a mi amiga: «Esto es católico, es de los Misioneros Combonianos». Dimos gracias al Señor y mi amiga pidió a un sacerdote nos diera su bendición. Que Dios los bendiga a ustedes también. |
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